Rebeca Grynspan: “la magia espontánea de lo Iberoamericano”

Es una de sus frases creo, favoritas, y que mejor definen a esta gran líder de la Región: “la magia espontánea de lo Iberoamericano” trasladada a ese sentimiento de pertenencia a la Región, desde cada uno de nuestros países, de orgullo, y de alma común. Frase para recordar y tener siempre presente, pensada y dicha por una gran hacedora de esta realidad que es Iberoamérica: la todavía secretaria general Iberoamericana, Rebeca Grynspan.

Recordaba la máxima representante de la SEGIB recientemente en la celebración del día de Iberoamérica (19 de julio), que “ser iberoamericano es un sentimiento y uno no se puede despedir de lo que es”. Ese sentimiento que también ha hecho que la institución a la que representa esté mucho más cerca cada día de los ciudadanos de la Región, de las empresas, de la cultura, de la justicia, de la educación y la formación, del medio ambiente, y de todos los que formamos esa gran comunidad única que se expresa en dos lenguas, el español y el portugués, con un mismo espíritu y tantos ritmos que la enriquecen.

“Iberoamérica es una construcción que nace de abajo hacia arriba y que sería impensable sin su gente. Es fruto de los afectos, de las migraciones, de las afinidades, de los intercambios entre personas de ambos lados del Atlántico” aseguraba en un artículo la que fuera vicepresidenta de Costa Rica antes de ser elegida por unanimidad Secretaria General Iberoamericana, en 2014. Y es—recordaba—“una experiencia colorida, muchas veces traumática y otras veces maravillosa, variada y dinámica”.

–LA SEGIB y CEIB grandes aliados.

En 2015, el recién constituido Consejo de Empresarios Iberoamericanos, CEIB, que representa a las 24 organizaciones empresariales privadas más relevantes de la región,  firmó un acuerdo de colaboración con la SEGIB, impulsado por Rebeca Grynspan, para fortalecer y dar seguimiento a los encuentros empresariales que forman parte de la agenda oficial de las Cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno. Un acuerdo plenamente vigente que ha servido como marco a una intensa y fructífera colaboración.

Tres ediciones de encuentros empresariales en las Cumbres de Cartagena de Indias, Colombia, La Antigua, Guatemala y Andorra han dado buena cuenta del trabajo casi diario de los equipos de estas dos instituciones para dar seguimiento a los mandatos de las Cumbres. Rebeca Grynspan ha presidido la mayor parte de las reuniones, foros, encuentros y debates organizados.

Destaca, sin duda el dialogo de presidentes de CEIB y la OIE al inicio de la pandemia, con S. M. el Rey Felipe VI. Desde entonces, en este último año y medio de crisis “donde cuando creíamos tener todas las respuestas nos cambiaron las preguntas” – afirma siempre– ha intervenido en todos y cada uno de los eventos que hemos celebrado. Y son muchos…  El colofón más reciente la Cumbre de Andorra, un éxito logrado en tiempo récord.

Y, sobre todo, ha puesto en valor el papel de las empresas en la construcción y ahora en la reconstrucción de la región, apostando por integrarse mejor, “creando espacios multiactor y multinivel, donde todos puedan dialogar con respeto, igualdad y solidaridad, en base a la implementación de agendas constructivas y proactivas”

Recientemente en un viaje a República Dominicana, sede de la próxima Cumbre Iberoamericana, nos reuníamos con ella y su equipo, los representantes de CEIB y de las principales organizaciones empresariales del país, lideradas por COPARDOM, para dar inicio a los trabajos preparatorios del Encuentro Empresarial a celebrar en la isla caribeña el próximo año. En su discurso ponía de relieve la importancia que han alcanzado estas reuniones empresariales, recordando un comentario de los jefes de Estado en la cena oficial en Andorra “ya no es posible contemplar las cumbres sin los encuentros empresariales que las preceden”. 

De aquella reunión salió también el compromiso de unidad del empresariado dominicano por ofrecer una gran Cumbre en torno a sus organizaciones empresariales más representativas, COPARDOM y CONEP y de la mano de CEIB y de la OIE.   

Sobre el rol que juegan las empresas y los que las dirigen, las crean y las hacen crecer hay una frase de Rebeca Grynspan que me gustaría destacar por definirlo a la perfección: “no hay empresas exitosas en países fracasados, ni países exitosos con empresas fracasadas”.

–Los jóvenes, la formación, la retención del talento y el futuro.

Los jóvenes, la mejor y más preparada generación de nuestra historia, ocupan un gran espacio en los desvelos de la Secretaria General. Para ella son el pilar que sustenta Iberoamérica. Cuestiones como la formación, la igualdad de oportunidades, la retención de talento, o la innovación son claves para asegurar su desarrollo. Por ello se ha empeñado en abrir espacios de participación para que sean ellos quienes tomen en el futuro las riendas de la sociedad.

Nuestra colaboración con la Federación Iberoamericana de Jóvenes Empresarios, FIJE ha sido decisiva en este proceso.

Ser joven, “significa abrir caminos inexplorados, buscar nuevos desafíos y enfrentar retos”. De los jóvenes habla siempre que tiene ocasión, con convencimiento, con aplomo y, sobre todo, con compromiso. Incluso en una audiencia con el Papa Francisco, en 2016, aseguraba: “para los jóvenes la democracia es un dato y Santo Padre, para usted y para mí es una gran conquista”.  

Y en su legado queda un gran proyecto de educación, formación y movilidad más allá de las fronteras de los países, el denominado CAMPUS + en el que estamos trabajando.

–La necesidad de liderazgos comprometidos en todos los campos

“La importancia de revalorizar lo público, que no se limita a lo estatal –afirmaba recientemente en uno de nuestros encuentros—sino al valor agregado de lo regional y lo multilateral, incluye terminar las tareas pendientes del siglo XX, e implica todo aquello que construimos juntos entre todos los actores sociales”.

Una llamada a la unidad y a la acción, para lo que es fundamental “contar con liderazgos más propositivos que defensivos, que apuesten por consensuar y no polarizar” –recordaba Grynspan. Una situación en la que todos estamos de acuerdo “no necesitamos que nos unan sólo los problemas, sino también las respuestas y las soluciones”. Por eso su permanente mensaje al optimismo y al compromiso incansable de trabajo conjunto, como recetas para salir de una crisis “sin culpables donde los instrumentos de política que tenemos que emplear para salir de ella no son los comunes”.

–Democracia, multilateralismo e integración

Ejes sobre los que debe pivotar nuestra sociedad. Con una visión de largo plazo y de compromiso “y reglas de juego claras para apostar por el multilateralismo y promover la integración”. Nunca ha habido un momento más apremiante que el actual –afirmaba la Secretaria General Iberoamericana—para invertir el capital político en la integración económica, y “se debe hacer al estilo iberoamericano, dando mayor importancia a los actores que a los acuerdos, por ser los verdaderos protagonistas de la integración”.

Lo hemos comentado en muchas ocasiones, en estos años: el espacio del conocimiento, la cultura y la cohesión social son las tres claves de nuestras aportaciones de cara al futuro, especialmente si queremos hacer una Iberoamérica próspera, inclusiva y sostenible.

Dos últimas frases para empezar a echarte un poco de menos, ahora que va rumbo a la Secretaría General de la UNCTAD: “El corto y el largo plazo empiezan en el mismo momento”. “No podemos contentarnos con que nos escriban el futuro, tenemos que escribirlo nosotros”. Evidentemente son tuyas, querida Rebeca (como te llamamos los que tenemos la dicha de trabajar contigo). Y ahí se van a quedar con todos nosotros, junto con ese compromiso de construir MÁS Y MEJOR IBEROAMERICA que enarbolamos durante la pandemia, “para salir de la crisis, para crear empleo, para abrir nuevos mercados, pensar en nuevas ideas, y para invertir en nuestra gente”.

Y un sencillo pero intenso GRACIAS querida Secretaria General.